Hoy llegando a mi casa, abrí el buzón y encontré diferentes cartas, estados de cuenta y como siempre publicidad no solicitada (spam), lo curioso fue que encontré también una bolsa con una caja y un panfleto informativo, lo abrí simplemente por que me dió curiosidad y esto fue lo que encontré:
Caja con dos tabletas de dudosa procedencia.
Panfleto informativo, con leyendas que sugieren ser la cura milagrosa para la Obesidad, Diabetes y “Colesterol”. ¿Acaso el colesterol es una enfermedad? Tal vez he vivido engañado toda mi vida pero yo sabía que eso se llamaba dislipidemia, o en su defecto, hipercolesterolemia.
Ahh se me olvidaba, también sirve para el estreñimiento.
O sea, que única y exclusivamente funciona por la fibra que contiene. Bueno, entonces yo sugiero que consuman muchas verduras y frutas en vez de tomar esta porquería.
Aquí está su dirección web, sugiero que todos entremos para enviarles nuestra protesta por vender productos que no incluyen información científica y que aparentemente no están registrados ante la Secretaría de Salud.
Por último aquí tenemos el teléfono y correo de los que distribuyen este producto milagroso.
Tengo un plan: ¿Por qué no enviamos todos un correo electrónico denunciando sus irregularidades y pidiendo que no nos inunden con la publicidad no deseada?
Es increíble que en México, la Secretaría de Salud, no tenga la normatividad correcta para limitar a todos los productores y distribuidores de productos milagro, estoy harto de ver pacientes con complicaciones por haber tomado productos milagro. Si la Secretaría de Salud no pude hacer nada -y si puede no lo hace-, entonces nuestro deber es hacer algo nosotros mismos: No los compremos y corramos la voz del mal que están generando.








